Una oportunidad para identificar dónde los recursos, necesidades y procesos de varias empresas podrían complementarse y dar lugar a proyectos de sostenibilidad.
La iniciativa
Identificar posibles complementariedades en materiales, agua, energía, logística o recursos y seleccionar una para estudiar su viabilidad.
Qué aporta al ITA
Abrir proyectos de sostenibilidad y colaboración industrial con un problema y un conjunto de empresas identificados.
Cómo acompaña i-colectiva
Podríamos movilizar empresas, recoger oportunidades, facilitar la cooperación y coordinar la formulación y el seguimiento del proyecto.
Por dónde empezar
Explorar una complementariedad concreta entre empresas y decidir si merece un estudio técnico.
Qué necesitamos para avanzar
Los especialistas tendrían que validar compatibilidad técnica, condiciones normativas y viabilidad económica; las empresas, sus datos y compromisos.
Explorar el detalle
Los pilotos de simbiosis industrial figuran entre las acciones con mayor apoyo registrado en la transcripción. También se recogieron propuestas de economía circular entre empresas y actuaciones de responsabilidad social industrial vinculadas al territorio.
Explorar complementariedades entre empresas en el uso de materiales, agua, energía, logística o capacidades infrautilizadas. El objetivo inicial sería identificar una oportunidad suficientemente concreta para valorar si merece un estudio técnico y económico.
Como ejemplo ilustrativo, un flujo de material de una empresa podría ser de interés para otra. La posibilidad de aprovecharlo dependería de su composición, volumen, regularidad, distancia y condiciones de uso. Este ejemplo muestra el tipo de conexión que se buscaría; su existencia en Monzón tendría que comprobarse con las empresas.
La iniciativa permitiría desarrollar una cartera de posibles proyectos de circularidad y colaboración industrial, con empresas y necesidades identificadas. El ITA podría valorar en cuáles sus capacidades de análisis, experimentación o desarrollo tecnológico aportan una respuesta útil.
Los resultados de una prueba, si llega a ejecutarse, permitirían decidir su continuidad y documentar aprendizajes aplicables a otras empresas.
Podemos facilitar la participación de las empresas, organizar la recogida inicial de información y ayudar a identificar conexiones que convenga estudiar. También podemos acompañar la construcción de confianza, la definición de intereses y los acuerdos de trabajo.
Durante la preparación del proyecto, podemos coordinar a los participantes y mantener el seguimiento de las decisiones. La caracterización de materiales, el análisis técnico y la valoración de condiciones normativas y económicas requerirían especialistas.
Acordar el ámbito de exploración y las empresas interesadas.
Recoger información inicial sobre recursos y necesidades.
Identificar posibles complementariedades.
Encargar o realizar el contraste especializado de las seleccionadas.
Decidir si preparar una prueba, ampliar el estudio o cerrar la oportunidad.
Un mapa acotado de recursos y necesidades compartibles.
Fichas de posibles intercambios o servicios conjuntos.
Preguntas y datos necesarios para el estudio especializado.
Una propuesta de piloto para las oportunidades que resulten viables.
Las empresas tendrían que aportar información suficiente y acordar su tratamiento. El ITA y los especialistas validarían las posibilidades técnicas. La decisión de pilotar exigiría concretar recursos, responsabilidades y condiciones de ejecución.
Seleccionar una posible complementariedad y contrastarla con las empresas implicadas y el equipo técnico antes de ampliar la búsqueda al conjunto del territorio.
La comunidad industrial facilitaría la identificación de conexiones. Un proyecto viable podría incorporarse a la cartera de pilotos o requerir apoyo de clústeres especializados.
Las referencias remiten a los documentos de origen y pueden requerir permisos de acceso. Los hallazgos corresponden al trabajo de campo citado; las iniciativas y el reparto de funciones son propuestas de i-colectiva.