Ayudar a que varios sectores definan qué quieren resolver juntos, qué aporta cada uno y cómo comprobarían el resultado.
La iniciativa
Seleccionar retos intersectoriales, reunir a los actores adecuados y trabajar hasta obtener una ficha de proyecto con objetivos, participantes, actividades y siguiente decisión.
Qué aporta al ITA
Construir una cartera de proyectos donde la combinación de sectores permita aplicar conocimiento tecnológico y ampliar su impacto.
Cómo acompaña i-colectiva
Podríamos diseñar y facilitar los laboratorios de trabajo, ayudar a formular los retos y mantener la coherencia del proyecto y de los compromisos.
Por dónde empezar
Escoger un reto que interese a varios clústeres y confirmar qué empresas tienen un problema concreto que resolver.
Qué necesitamos para avanzar
Los clústeres movilizarían empresas; el ITA y los especialistas aportarían la evaluación y definición tecnológica.
Explorar el detalle
La sesión destacó la ideación conjunta y el acceso a recursos compartidos como vías para convertir necesidades en proyectos. Los participantes reclamaron utilidad práctica y resultados que justificaran la dedicación de los clústeres y sus empresas.
Proponemos explorar cruces entre sectores y contrastar su interés con las empresas. Son posibilidades por desarrollar, con proyectos y participantes pendientes de concretar.
Desarrollar un ciclo de trabajo sobre retos que necesiten capacidades de varios sectores. El punto de partida sería un problema reconocido por empresas concretas y un interés compartido en explorar una respuesta.
Estas combinaciones ilustran el tipo de conversación que podríamos abrir:
Cruce a explorar
Pregunta ilustrativa para formular un reto
Logística y digitalización
¿Qué información necesitan compartir las empresas para mejorar un proceso logístico concreto?
Maquinaria y digitalización
¿Qué problema de una operación industrial podría abordarse combinando conocimiento de equipos y tratamiento de datos?
Audiovisual y formación tecnológica
¿Cómo facilitar el aprendizaje de una tarea técnica mediante recursos audiovisuales aplicados?
Las preguntas son ejemplos de desarrollo, pendientes de contraste. La selección dependería del problema, de las empresas interesadas y de la capacidad de probar una solución.
El ITA podría construir una cartera de proyectos con demanda empresarial identificada y oportunidades de transferencia entre sectores. La formulación previa le permitiría valorar su contribución técnica y los recursos necesarios antes de asumir una fase de desarrollo.
Un proyecto bien delimitado también puede facilitar que las empresas comprendan qué obtendrían de colaborar y qué tendrían que aportar.
Podemos entrevistar a las partes, formular el reto y diseñar las sesiones de trabajo. Ayudaríamos a establecer objetivos, usuarios, actividades y responsabilidades, manteniendo la coherencia entre el problema y la solución propuesta.
También podemos acompañar la implicación de las personas que utilizarían la solución y recoger las condiciones organizativas para adoptarla. El ITA y los especialistas asumirían la evaluación y definición tecnológica.
Confirmar el problema con empresas y gestores interesados.
Comprobar qué aporta la colaboración entre sectores y qué iniciativas relacionadas existen.
Reunir las capacidades necesarias para formular una respuesta.
Definir una prueba inicial y sus criterios de valoración con los responsables técnicos.
Acordar los recursos pendientes y la decisión necesaria para continuar.
Una ficha del reto y de las empresas interesadas.
Una propuesta de proyecto con objetivos, actividades y aportaciones.
Un planteamiento de piloto pendiente de validación técnica y recursos.
Responsables, decisiones pendientes y siguiente paso.
Los clústeres facilitarían la participación de empresas con problemas concretos. Las empresas aportarían conocimiento del proceso y condiciones para explorar o probar soluciones. El ITA valoraría el encaje técnico, la dedicación necesaria y su posible papel.
Seleccionar un reto que interese a varios clústeres y confirmar con las empresas qué resultado justificaría dedicarle tiempo y recursos.
El mapa de capacidades ayudaría a completar el equipo. Una vez formulado el proyecto, se podría valorar un consorcio y una vía de financiación. Las necesidades de competencias detectadas alimentarían la línea de talento.
Las referencias remiten a los documentos de origen y pueden requerir permisos de acceso. Los hallazgos corresponden al trabajo de campo citado; las iniciativas y el reparto de funciones son propuestas de i-colectiva.